11 sept 2022

In the middle of the night

 Bueno, pues aquí estamos. No me lo esperaba ni yo, pero mira, cosas que pasan. Es que hoy he fumado. Un peta. Porque sí, porque he empezado mis vacaciones de limpiar. Una semana antes estoy ansiosa por limpiar. En el momento de comenzarlas esos impulsos desaparecen, y me sube un sentimiento de injusticia que hace que me rebele. Pues no me da la gana. Todos los días hago un poquito, pero nada de jornadas maratonianas, con calma. 

Y hoy he fumado. Para que parezcan vacaciones en algún momento. Y me he parado a pensar que ya no pienso. Tengo mis ideas, más o menos seguras, pero no me paro a analizarlas, ni mantengo ningún discurso interno, no tengo interés, vamos. Y me he preocupado. 

Lo que a mí me hace la maría es hacerme pensar. Pone mi cerebro en funcionamiento, y da la impresión de que el resto del tiempo estás dormida, porque en este rato tu mente ha ido a mil por hora. Como la peli de Bradley Cooper, Sin límites. A mí me hace eso. Pero sólo es interesante cuando fumas esporádicamente. Imagínate todo lo que te he dicho, pero todo el rato. Que cada cosa que lees o escuchas o ves te haga pensar, te genere todo tipo de ideas, de opiniones, de dudas... Agotador. 

Entonces fumar bien si es de forma esporádica. Pero, cómo me hace sentir pensar que vivo como dormida, inalterable, en la distancia de la cotidianidad, como si el resto del mundo no fuese conmigo. Pues ahora mismo, bien. 

Y después de pensar en todo esto me he asegurado a mí misma que otra cosa que tienen los petas es que te dejan bastante relajado, así como sin ganas, y que iba a ser incapaz de escribir sobre el tema. Pero lo he conseguido. Así que tampoco me fío mucho de todo lo que he pensado antes. Ya se sabe lo que hacen las drogas. 

Un saludo



1 abr 2020

Animals

Hoy termina mi suplicio. A las tres se acaba lo de sentarse aquí a desquiciarme con la gente, porque después de casi once años trabajando en esto puedo afirmar que terminas odiando un poco a todo el mundo. O un mucho. Depende del día.

En estos días no puedo ver las series que me gustan, M. se acuesta a la misma hora que yo, y como tiene 6 años no es plan de que vea asesinatos, muertes, violencia y demás. Así que el tiempo que compartimos delante del televisor se llena de animales. Nunca pensé que pasaría el rato viendo documentales. También vemos programas de veterinarios: El increíble doctor Pol, Una doctora todoterreno (Yukon vet), y La doctora K (aunque ésta no nos gusta mucho). Todo el día con National Geographic Wild, porque es lo que le gusta, y como a los demás nos da igual, pues todos enganchados.

Dice que de mayor quiere ser veterinaria, "veterinaria de peces", toma ya! Pero bueno, no sé lo que terminará estudiando, ya hemos pasado por policía (quería llevar pistola), después enfermera (como su abuela), después médico (para ayudar a la gente), después médico de animales, y ahora veterinaria de peces (veterinaria como su abuelo, eso me haría ilusión, y seguro que a él también).

Los programas son entretenidos, el doctor Pol es un veterinario de Michigan que sobre todo se dedica a visitar granjas y ves todo tipo de animales y todo tipo de procedimientos. Yo ya podría castrar a un animal sin problema, ayudar en partos de vacas, y curar un absceso.

La doctora todoterreno trata con renos, bisontes, bueyes almizcleros, águilas, y también vacas y animales de granja. Así que tenemos un amplio abanico de especies. A M. le gustó mucho este programa cuando lo descubrimos porque una de las hijas de la veterinaria que le ayuda a veces se llama como ella, eso le hizo mucha ilusión.

Y cuando acaban estos programas vemos El club de la lucha animal, que es muy emocionante, (nunca sabes quién ganará) y todo tipo de documentales. No cambiamos mucho de canal.

Me gusta que le gusten los animales, y que de verdad aprenda sobre ellos. Es una apasionada de los dinosaurios y también vemos documentales sobre ellos. Se sabe todos los nombres y me deja impresionada. Su película favorita, que hemos visto un millón de veces, (y que podría verla otro millón) es Jurassic World. Se sabe hasta los nombres de los velociraptores. Es una crack.

Es mi niña. Mi dulce niña.



Un saludo.

Buenos días y buena suerte. 




31 mar 2020

Until the end of the world

Estoy agotada, sólo quiero no tener que levantarme a las 7 y poder dormir lo que me dé la gana. Trabajar los fines de semana es agotador, por mucho que lo haga desde casa, además después del finde me espera siempre el lunes de 9 horas, que es matador. La silla es una mierda, y la tensión de toda la semana y del confinamiento se acumula. Ya estoy con antiinflamatorio pautado para la ciática y la espalda.

Deseando que llegue el miércoles a las 3 para apagar el ordenador y olvidarme hasta el 13 de abril. A principios de año me pedí vacaciones para semana santa, y aunque tengo compañeras que han intentado anular sus vacaciones porque en esta situación no pueden disfrutarlas, yo las voy a disfrutar a tope. Tengo que pintar una cómoda, colgar cuadros y espejos, pintar un marco para reciclarlo, quiero hacer un montón de cosas, pero el caso es tener el ánimo para ello.

El domingo decidí que cada día elegiría un disco de algún grupo que haga tiempo que no escucho para tirarme y disfrutarlo como hacía cuando estaba estudiando, leyendo las letras mientras suena la canción y cantando a voz en grito. Elegí U2, y muchas de las canciones que me parecían fabulosas se me hicieron añejas, no creo que hayan envejecido bien. Pero otras siguen siendo inmensas.



Y, por supuesto...


Hoy no sé cuál elegiré.

Un saludo.

Buenos días y buena suerte.

29 mar 2020

Merda

Es una mierda teletrabajar el fin de semana, y sobre todo el finde que cambian la hora. Cinco horas he dormido.

Hoy hay que animarse. A Zoo los descubrí en un festival, iba a ver a Boikot y me cautivaron. Desde entonces soy fan incondicional. No hay nadie mejor para animar un domingo de merda.



Un saludo.

Bos días e boa sorte.

28 mar 2020

Song Contest

Me encanta Eurovisión, desde pequeña, nunca he renegado. He conseguido que mi hijo de 13 años espere con ilusión la fecha para poder verlo juntos y reírnos un rato.

Reconozco que ha perdido mucho, ahora el reparto de votos ya no es lo mismo, ya no lo dicen en francés: "douze points". Y cuando los tienes todos ordenados por votos, resulta que aparecen los telemáticos y lo cambian todo. Que al final el ganador es lo de menos, aunque a veces no entiendes los gustos de la gente.

De los últimos años tengo mis preferidos:



Los pelos de punta:



Pero la canción que más me gustó fue ésta:



El año pasado descubrí Twitter a raíz de Eurovisión. Nunca lo disfruté tanto. Por un lado comentarios en el chat de whatsapp con mis amigas, por otro, mi hijo y yo muertos de risa, y para rematar los memes de twitter. Fue casi mágico.

Desde entonces estoy enganchada a la aplicación. Me relaciono poco, veo lo fina que tienen la piel por esos lares, ya tuve un troll y eso sin apenas interacciones, pero me encanta. Me divierte, me mantiene informada, me da la impresión de que estoy en el mundo, al alcance de cualquiera, que la información me llega de verdad, la buena, la mala, la falsa y la de verdad. Y sobre todo son las risas. Hay gente tan ingeniosa!

Para este año ya tenía mi favorita, pero no lo digo muy alto porque no suelo acertar, debo moverme en otros estándares musicales. Me encanta!



Sé que no soy muy objetiva teniendo en cuenta que sólo he escuchado dos de las canciones que iban a participar. La otra es la de Rusia y tenía muy buenas críticas, pero yo Iceland forever!



Y ahora voy a prepararme para el teletrabajo. El deber me llama.

Un saludo.

Buenos días y buena suerte.

@CTeleopera

27 mar 2020

Teletrabajo

No sé para que me mato a currar si en breve perderé mi trabajo.

Hace más de un año comenzaron a bajar las llamadas que recibíamos del servicio que atendíamos. Gestionábamos las llamadas de atención al cliente de una empresa nacional de gas y luz, pero misteriosamente comenzaron a decaer las llamadas y nadie sabía qué pasaba. Hace un año estábamos moviéndonos todos los delegados del comité hablando con alcaldes, parlamentarios y todas las fuerzas políticas, tanto a nivel local como autonómico. De hecho, fuimos el único comité que consiguió hablar con el con el Conselleiro de industria del parlamento de Galicia.

Gracias a estas presiones conseguimos que la empresa trajese nuevos servicios a nuestra plataforma, porque éramos una plataforma monocliente, y así comencé a abrir partes de hogar para una famosa aseguradora nacional. Siniestros de hogar, empresa, comunidades, accidentes y demás patrimoniales. Un mundo totalmente desconocido para mí que supuso, en aquel momento (mayo), todo un chute de emoción, porque este trabajo quema mucho y es muy monótono.

Acceder a este nuevo servicio implicó para todos los que nos apuntamos una serie de condiciones que menoscabaron nuestros derechos laborales, pero todos aceptamos por el bien de la plataforma, y porque, obviamente, queríamos mantener nuestro trabajo.

Una de las condiciones de este cliente es que su jornada es de 25 horas semanales, pero la mayoría de los que estamos en ella superamos esas horas por contrato, y mientras manteníamos los dos servicios hacíamos unas horas en uno y otras horas en otro. Pero el 15 de noviembre se acabó el servicio de gas y luz, así que de una plantilla de 126 personas, quedaron 40 sin atender ningún servicio, y otras 40 con horas de sobra.

Tengo que añadir que el 1 de noviembre una gran empresa de contact center nos compró, y que esa empresa tiene muchas plataformas a lo largo de todo el país, y pensábamos que estábamos salvados. Nos dijeron que éramos una plataforma estratégica. Nos lo creímos.

En febrero se acabó esa ilusión. Presentaron un despido colectivo y modificaciones sustanciales. 84 personas afectadas de 126. Una masacre.

Y nos fuimos a Madrid el 6 de marzo a que nos entregasen la documentación, porque como también afecta a la plataforma de Madrid, pues todo será en Madrid.

Como yo realmente sólo trabajo 25 horas, adivinad a quién quieren aplicarle las modificaciones sustanciales? Pues sí. A mí y a otros tantos compañeros, claro. Y quién puede vivir con un sueldo de 25 horas? Casi nadie. Así que en el momento en que me planteen la reducción, tendré que decir adiós muy buenas. Una putada.

Pero aquí estoy, teletrabajando, haciéndolo lo mejor posible, dándolo todo como siempre. Pero ya sin ilusión, pensando en lo que podría estudiar para mejorar mis condiciones laborales, qué rumbo podría tomar mi vida, qué posibilidades me esperan al final de este camino. Buscando un luz al final del túnel.

Sé que saldré de ésta, como he salido de todo lo demás. Sólo será un punto y a parte. Pero eso ni quita el miedo y la angustia. Pero como siempre le digo a mis clientes: "todo tiene solución salvo la muerte".




Un saludo.

Buenos días y buena suerte.

26 mar 2020

Soul

Hoy me he levantado con ganas de llorar. Aun no lo he hecho, esperaré a ver qué me depara el día, buscaré una razón más o menos congruente para tener una excusa, para que no parezca que me vence el desánimo, para que esta incertidumbre no sea la causante. 

Se me instala en lo más dentro de mí, y se expande como una bomba de racimo, y me sube por la garganta y no lo dejo salir. Cierro ojos y boca, nariz y oídos, y lo dejo madurar, que se asiente, que forme parte de mí, que no me inutilice ni me venza, que sea yo misma. 

Puede que después, más tarde, por la noche, en un momento de sosiego, busque imágenes, escenas, situaciones cotidianas, y puede, sólo puede, que me deje llevar, que el torrente que salga de mis entrañas se lleve esta sensación, este sentimiento, que ahora mismo me agarrota el alma. 



Un saludo

Buenos días y buena suerte.

25 nov 2018

Shock

Ya se acabó, mañana me incorporo. Estoy de los nervios, es lo que pasa cuando estás más de dos meses sin currar. Ya dejé la medicación y, aunque siento molestias de vez en cuando, es hora de volver a la vida real. El único problema ha sido la placa. Al parecer tengo artrosis.  Y cuando la médica me lo dijo me quedé en shock. Sigo en ese estado. Ahora tengo que reorganizar mi vida para tener tiempo para nadar o hacer pilates, o lo que sea que refuerce mi musculatura lumbar.

Y así estamos, asimilándolo y de los nervios. A. me preguntó qué me podía pasar, y yo ni siquiera supe responder a eso. Ni siquiera sé si hay más partes de mi cuerpo afectadas, aunque podría jurar que mi dolor de cadera (ese del que no hablo porque para qué) sea por el mismo motivo.

Ahora lo importante es la fuerza de voluntad, y el control. Fuerza de voluntad para reorganizarlo todo y priorizar mi salud frente al descanso y la vagancia. Y control para no pretender hacerlo todo sin ayuda, dejar que me cuiden y ayuden en determinadas situaciones, algo muy complicado para mi.

Una puta mierda. Eso es lo que hay.



3 nov 2018

Brillante


Hoy es mi cumpleaños. Cuarenta y tres. Muy bien llevados, todo hay que decirlo. Me gusta cumplir años, me gusta ser más vieja, más sabia, más curtida...lo que no me gusta es estar todo el día contestando al teléfono o dando a "me gusta" en facebook. Así que ayer quité mi fecha de cumpleaños del face. Me sentí tan bien, tan liberada, tan mala ..., y hoy salvo las personas que me conocen, que son mis amigas, nadie más dedicará un minuto de su vida a hacerme perder un minuto de la mía. Fantástico, marvellous!

Ayer vino R. a mi casa, hicimos un bizcocho de zanahoria, delicioso, nos chimpamos una botella de Lambrusco, medio peta, cena china y vimos "Campeones". Una tarde perfecta.

Hoy os muestro lo que veo desde mi balcón mientras me fumo un piti. Me siento una privilegiada. Hoy soplaré las velas con la family, y el deseo ha cambiado, que este año sea igual de increíble que el anterior. Sin lo chungo que me pasa y todo eso, claro, pero que no se me escape esta sensación de plenitud, de ilusión, de nuevas posibilidades, de futuro perfecto simple. No soy codiciosa.

Ahhhh, y me olvidaba, mi regalo de cumpleaños será un tatuaje. Estoy que no quepo en mí de felicidad! Hacía tanto que quería hacerme uno, pero por unas cosas u otras nunca me decidía, pero tengo ya la cita para principios de diciembre. Será en el antebrazo, tengo que tapar uno antiguo que apenas se nota, debieron usar una tinta de mierda, pero mejor, así me da la oportunidad de cambiar, de olvidarme de esa calavera y hacerme mi primero en color.


Precioso, verdad? Felicidad a tope!!! 

Bueno, me piro, mi hija es una petarda que no me deja en paz. Hoy solo falta mi Vikingo para la perfección. 




2 nov 2018

Infinito


Cuando estuve allí me sentí libre, pequeña, privilegiada. La inmensidad nos golpea cuando vamos de ombligo del mundo. De vez en cuando la miro para recordar, para que las pequeñas tonterías sepan en qué lugar colocarse. Fue un fin de semana increíble. Después de presenciar el infinito cumplí uno de mis sueños, también arriba de todo, al fondo, sintiéndolo al máximo, cantando sin filtros. Impresionante. 

1 nov 2018

La historia

Tengo que hacerlo rápido, crearme una rutina antes de tirar la toalla. Es por necesidad. 

Comenzaré esta historia por el principio, porque siempre hay un principio, aunque me ha llevado un rato encontrarlo. Semana Santa del 2017, cuando el lavavajillas de mi piso de alquiler dejó de funcionar. Ese fue el detonante, porque el cabrón del dueño del piso no se preocupó en absoluto de repararlo. Sí que llamó, y vinieron, y se lo llevaron, pero en septiembre nos cruzábamos con él (vivía en el mismo edificio) y siempre había una excusa en sus labios sonrientes de cabronazo. Estaba pasando de nosotros a propósito. Y ahí comenzó la búsqueda, primero de otro piso en alquiler, pero como habían subido de precio nos planteamos comprar. El 20 de octubre dijeron que aceptaban nuestra oferta por un piso antiguo pero reformado de 130 metros y vistas increíbles. Y a partir de ahí todo ha sido felicidad. 

Era viernes, el lunes me ofrecieron un descuento en mi compañía de teléfono además de una tablet por un precio ridículo. El martes me dieron un premio en el trabajo a la mejor del trimestre, y el miércoles A. encontró trabajo. Era el piso. Yo creo que es el piso. Como si un mal de ojo eterno se hubiera esfumado de repente. Felicidad a tope!

El 15 de noviembre firmamos la hipoteca y la compraventa. Tuve que hacerme cargo también de gestionar una herencia adelantada de mis padres y suegros, una ayuda indispensable para llevar a cabo tal hazaña hoy en día. 

Mientras todo esto ocurrría, en el trabajo estábamos con nuestra propia lucha: las elecciones sindicales. Elecciones que, contra todo pronóstico, ganamos. Fue increíble, una sensación indescriptible cuando dijeron que nosotras teníamos 4 delegados, que nos habían votado mayoritariamente, que todos los sacrificios, el esfuerzo, el trabajo, que había recompensa, que no lo habíamos hecho tan mal. Que las críticas sin fundamento y los ataques personales no importaban. Que confiaban en nosotras. 

En enero A. volvía a estar en el paro. Fue una suerte lo del trabajo de noviembre, pero la empresa era una mierda que pagaba tarde, mal y nunca. Yo seguía confiando, y surgió la oportunidad por un amigo de trabajar en Oslo. 14 días en Noruega construyendo el túnel ferroviario más largo de Escandinavia, 14 días en casa de descanso. Cobrando el triple de lo que cobraría en España y con todos los gastos pagados, viaje, estancia y comida. Ahí ya dejé de soñar con el Euromillón, ahí comprendí que la lotería ya nos había tocado. 

Fue complicado, no quiero mentir. Al principio estaba emocionaba porque durante 14 días yo sería la dueña y señora de todas las decisiones familiares, además no tenía que hacer comida, ni cenas elaboradas. Nos adaptábamos, los niños se adaptaban bien. Echábamos de menos a A., pero cuando volvía a casa todo era más fácil, él más participativo, nosotros más pacientes. En las distancias largas es cuando descubres el amor, el cariño, ese que pensabas que era cómodo y rutinario desaparece para impactarte uno más físico e intenso. 

Mientras tanto, yo volví a la lectura erótico-festiva, y estaba todo el día salida como el pico de una plancha, andando por la calle como si fuese una diosa hecha mortal, dándome cuenta de las miradas de los hombres y exudando sexualidad. Es lo que tienen estos libros, que te quitan todo tipo de complejos, que te hacen sentir como la protagonista de cualquiera de ellos, que te mantienen alerta ante detalles que antes pasaban completamente inadvertidos, pero eso es porque tu talante ante el mundo también cambia. Una gozada, me encanta sentirme así. 

Estas lecturas hacían que los días que A. estaba en casa fuesen apasionantes y agotadores. La unión hace la fuerza y nuestra relación se ha vuelto indestructible. Yo ya no soy la de antes, esa que soñaba y quería que todo se hiciese realidad, esa niña ya se fue. Ahora sueño, a veces, pero sabiendo que debo volver a casa, a la seguridad de mi misma, de mi familia, de mi vida. No cambiaría esto por nada, supongo que eso es lo que te enseñan los años, o la madurez, o las hostias que te metes. No sé, da igual, lo que sé seguro es que yo he cambiado. Mucho. He leído un par de entradas antes de escribir el post de ayer y no me reconozco. Menuda ingenua. Menuda idiota. 

A lo que estaba, el caso es que ahora esta todo bien, todo es genial. Estupendo. La felicidad suprema. Todo salvo yo. Bueno, yo estoy bien, creo, es mi cuerpo el que no opina lo mismo. 

Desde poco antes del verano volvieron los angioedemeas. Situaciones que mi cuerpo crea en momentos de estrés o ansiedad, imagino, y digo imagino porque nunca han sabido decirme a qué se deben, qué los provoca, así que yo he decidido después de mucho estudio sobre mí, que es por eso. Se me hinchan las palmas de las manos, las plantas de los pies, los labios, la cara, la barriga...empieza como un habón, y si no lo paro me deforma completamente, aparte del dolor de la tensión en mi piel y que tarda más de un día en desparecer la sensación. y eso tomando la medicación. 

No le di importancia, lo mejor es pasar, aunque cada día tengas alguna parte de tu cuerpo descontrolada e hinchada, lo mejor es no pensar, porque sino la angustia provoca más ataques. Y entonces, en septiembre, un día casi no podía andar, un dolor horrible en la rodilla me lo impedía. Un pinzamiento en una lumbar (mi madre había pasado por ello en verano) me provocaba tal dolor en la pierna que ni con medicamentos fuertes desaparecía. Sigo de baja. el dolor en la pierna casi ha desaparecido, sólo punzadas de vez en cuando, pero el dolor se ha trasladado a las lumbares, como si llevase un cinturón de 20 kilos agarrado a mi cintura. Y esto tomando la medicación, no quiero imaginarme sin ella. 

Y por fin llegamos a la actualidad. A la semana pasada en la que el jueves a las 11 de la noche comenzó a hincharse mi lengua. Tomé la medicación, dos pastillas a falta de una, pero a la hora casi no podía hablar de lo hinchada que estaba. Así que me vestí, y dejando a mis hijos solos en casa me desplacé hasta el PAC más cercano a que me pinchasen en vena lo que fuese, pero rápido. Estaban solos y dormidos y no sabían que yo no estaba. La inflamación bajó rápido y antes de una hora ya estaba de vuelta. Muerta de miedo. Un miedo aterrador, desproporcionado. Por qué mi cabeza hacía esas cosas? Tanto poder tiene sobre el físico? Podría ser sicosomático lo de mi espalda? Tensional? Porque hasta ahora aun no me han hecho ningún tipo de prueba para lo de la espalda, así que todo puede ser. Quiero saber si tengo algo, le dije a la doctora, porque dependiendo de cuál sea la razón las medidas a tomar para mejorar son diferentes. Y no sé qué prefiero, que sea físico o emocional. No lo sé, pero sí sé que la única forma de solucionar el problema emocional es escribiendo. Exponer las cosas sin filtros. Leerlas después de un tiempo, verlo con perspectiva. De momento creo que tengo una idea, porque las veces anteriores (porque esto no sucede todo el rato, va por rachas y en la anterior tuve que tomar medicación para la ansiedad) siempre comenzó cuando desaparecía el estrés, cuando comenzaba el reposo. Puede que esa sea la clave, que haya comenzado cuando todo se asentó. Ni idea. 

He decidido hacerlo aquí, la exposición, echar la mierda. Quizá no sea lo mejor sabiendo que todavía hay gente por ahí que lo lee. Ha sido un sorpresa, sinceramente. No sé qué hacéis por aquí. Ni siquiera yo estoy aquí. Agradecería que no hubiese comentarios. No hago esto para amenizaros la existencia, va a ser desagradable, os aviso. Si lo hago es porque considero que es necesario, y escribirlo en un papel implicaría que cualquiera en mi casa pudiese leerlo, y no quiero. Todo tiene su momento. 

Se acabó por hoy. Ha sido liberador, la verdad. Voy a echarme un piti mientras los protagonistas de la novela que leo ahora follan con pasión y desenfreno y me dejan con las ganas. Otro día os cuento el truco de estos libros. 

Un beso, supongo...

Qué hay de nuevo, amigos!

Bueno, pues aquí estoy, a las tantas de la madrugada, con mi hija durmiendo a mi lado, y teniendo que esperar cuarenta y cinco minutos a que el ordenador decida encenderse y conectarse al wifi, que como lo tengo en un armario debe estar enfadado.

Tengo que volver a practicar, porque hay palabras y acentos que fijo que se me escapan. Hace mucho que no hago más que una lista de la compra, pero esas me quedan bordadas.

Iba a escribir sobre muchas cosas hoy, pero el ordenador, al parecer, ya no es mi amigo y son las 3, y mañana tengo niños para mi sola. Todo el día. Así que hoy solo diré que me parece fatal que le hayan quitado la tilde a "solo", y que me emocioné como una idiota cuando grabé mis dos primeros discos de Depeche Mode en un cd para escuchar en el coche. Los había echado de menos. Esa soy yo, la que ha cantado esas canciones a voz en grito. Hoy las escucho y siguen pareciéndome excepcionales. Lo que te gusta de verdad nunca caduca. En otro momento hablaré de lo que me ha llevado a teclear el ordenador otra vez. Es como si entrara en bucle. Puro baile.

Un beso.

5 abr 2017

Por qué no volar

Creo que fue porque me obligué a no soñar. Que todo comenzó ahí, sin saberlo, pensando que estaba anclándome a mi realidad, que así no saldría mi vena psicópata de desear lo que sueño, de desear lo imposible. Porque mis sueños son así, imposibles. No porque lo sean de entrada, no porque no puedan ser realidad, sino porque yo nunca tendría los ovarios de perseguirlos. Demasiadas complicaciones, demasiadas implicaciones, demasiadas víctimas. Seguramente, yo la primera.

Y de esa forma me dejo llevar, por la realidad cotidiana y rutinaria que me rodea, como cuando te haces el muerto en la piscina y terminas chocando con el borde, y ya no sabes dónde estás. Así me deslizo yo, como una muerta a la deriva.

Hace un par de días terminé El libro de los Baltimore. Me gustó mucho, me gusta el autor ya desde que leí el anterior: La verdad sobre el caso Harry Quebert, El protagonista es un escritor, y me pasó lo mismo que cuando terminé el anterior, tuve una necesidad imperiosa de escribir. Y pensar en volver a hacerlo me ha dado una energía inusitada, un empuje que creía ya desterrado. Al fin y al cabo, soy una muerta a la deriva. Pero no sé si seré capaz. No sé si podré dedicar un rato al día a pensar, a imaginar, a vivir una vida que no es la mía, a imaginar una situación en la que nunca estaré, a ponerme en la piel de una persona que nunca conoceré. Porque soy una muerta a la deriva, y las muertas no conocen a gente nueva, ni tienen vidas interesantes, ni tienen vida, ni siquiera piensan o sueñan. Sólo van a la deriva hasta que chocan con algo. Y yo todavía no he chocado. Ni siquiera veo el borde.

Hoy hablé con un amigo escritor, de esos que publican libros en papel. De los que tienen tantas cosas que contar que pueden llenar hojas y hojas con historias y palabras. Me preguntó si seguía escribiendo, y le dije que no, que mi vida es muy aburrida y que no encuentro temas. Me contestó que cuanto más aburrida más temas. "Piénsalo", me dijo, y en ello estoy, pensándolo. Pero él no sabe que ya no sueño, y que cuando dejas de soñar es muy difícil volver a hacerlo. Te acostumbras a la deriva, es fácil dejarse llevar. Pero estoy pensando, imaginando, que no tengo que llegar al borde y chocar, que puedo simplemente volver a mi estado vertical, intentar hacer pie, o incluso ponerme a nadar, y salir por las escalerillas cuál Venus renacida y andar, andar o correr, o incluso volar. Ya puestos, por qué no volar.



16 jun 2015

Terror

Media hora buscando una canción para el post (que aún no he elegido) y ahora tampoco sé  de qué hablar, para variar.

En menos de una semana ya nos vamos a la finca de mis padres a pasar el verano, a que mi madre cuide de mis hijos por la mañana y a que yo cuide de mi padre las tardes y noches que ella trabaja. Quid pro quo a tope.

La verdad es que estoy aterrada. La cría no para y tengo miedo de todo: las escaleras, los medicamentos, la piscina, todo... No sé si mi madre podrá con ella, porque a veces ni yo misma puedo. Y lo pienso y me doy cuenta de que me he vuelto muy miedosa, no sólo con los niños, sino con todo, en general. El coche (tuve dos sustos en poco tiempo y desde entonces cumplo a rajatabla con la velocidad establecida. De hecho me dan tanto miedo las rotondas que me adelantan por dentro), cuando lo llevo yo, o cuando lo llevan otros; la casa, que es dónde más accidentes se producen; o cualquier espacio en el que estemos y que no dependa exclusivamente de mí misma. Creo que me he vuelto como mi abuela, que siempre piensa lo peor, pero yo la supero, seguro. El otro día pensaba en ir al zoo de Vigo, para que los niños pasaran una tarde diferente, y me vino a la cabeza la imagen de mi hija subida en el murete que separa la zona de la gente del foso de los tigres, debajo del muro en cuestión hay un foso con agua, y creo que ahora hay incluso valla metálica en el muro que protege el foso, pero yo imaginé inmediatamente a mi hija cayendo al agua, y que mi marido se tiraba tras ella. No yo, no, mi marido. ¿Por qué yo no?, ¿por qué iba a caer mi hija si hay valla metálica y si no la hubiese yo no la subiría al muro?¿Por qué vienen esas imágenes catastrofistas a la mente? Yo no quiero. El rato de angustia que siguió a ese pensamiento me quitó un año de vida. Pero es mi mente, que se ha vuelto sobreprotectora, o en realidad soy una cobarde a la que asusta todo lo que la mente es capaz de imaginar. Y no quiero ser así, porque así es mi abuela de 84 años, no yo. Yo no debería ser así. Pero lo he asumido. Y a partir de ahí ya puedo jugar con mi mente, porque yo sé antes que nadie lo que voy a pensar, e intento provocar sólo pensamientos positivos, lo bien que lo pasaremos, el viaje en coche tan placentero y relajado, las sonrisas de los niños, Me autoengaño, vamos. No funciona demasiado bien, la verdad, pero ese juego me permite reconocerme, saber que pensaré mal, y reírme de mí misma.

Hace poco hice un curso en el trabajo sobre "Control de estrés laboral". La formadora (que era una apasionada del tema y que realmente me ayudó muchísimo a descubrir dónde radicaba mi problema de estrés) comentó que los pensamientos negativos nos restan vida, puesto que generan cambios en nuestro organismo que nos afectan de una manera irremediable. Así que como siga así moriré pronto. Lo he asumido. Soy como mi abuela. Pero ella tiene 84 años. Puede que aún tenga futuro. Ya veremos.


26 abr 2015

Excelencia

Hacía tanto tiempo que ya ni recordaba cómo acceder al blog. Además cambié el ordenador después de formatear por segunda vez el otro (pobre, ya había dado de sí), así que no tengo enlaces guardados. Ahora ya no queda nada de mi vida anterior, de mi vida electrónica, virtual, o cómo queráis llamarla.

Es muy probable que cometa faltas ortográficas, hace mucho, mucho tiempo que no escribo, y la práctica lleva a la excelencia. Seguramente mi gramática, y puede que mi léxico, también sean pobres por este motivo. Además de que mi tiempo de lectura se ha convertido en una combinación binaria.

Hacía tanto tiempo que lo echaba de menos. Lo echo de menos. Leer, escribir, soñar, sentirme viva más allá de mi rutina. Desde que nació la peque mi vida ha dado un giro que se repite una y otra vez y da vueltas sobre sí mismo y mi casa, y mis hijos, y mi marido, y las comidas,y las cenas, y las lavadoras, lavavajillas, aspiradoras, fregonas, deberes, supermercados...ah, y el trabajo. Que no se me olvide el trabajo.

Pero soy feliz. Me quejo, porque debo y puedo, claro, pero en general soy feliz, no puedo pedir mucho más, salvo un poco más de ayuda, pero bueno, lo que no me mata me hace más fuerte. Y he descubierto que Hulk a mi lado no tiene ninguna posibilidad.

Todo vale la pena por un abrazo, un beso, una risa y una sonrisa, una carcajada robada con cosquillas, un mamá con voz aún exploradora. Todo vale cuando los miro y el corazón se me encoje del miedo a no estar a la altura. Cuando me equivoco y sé que no lo estoy haciendo bien. Cuántos errores he cometido. Pero la práctica lleva a la excelencia, y yo practico a todas horas.

Hoy dormiré mejor, escribir es la mejor terapia. Por lo menos para mí.

Os dejo una canción que me ha enamorado. Cuánto más la escucho más me gusta. Es genial.

21 oct 2013

Mamá

Mañana hará un mes que nació Maya. Fue una madrugadora, un domingo a las ocho y cuarto de la mañana asomaba la cabeza y se instalaba en nuestras vidas para siempre.

Este mes que ha pasado no ha sido nada fácil. Al día siguiente de dar a luz firmábamos el contrato de alquiler de nuestro nuevo piso, y en esa semana hicimos la mudanza. Yo aún no me creo que haya sido capaz de llevar ese ritmo durante dos semanas, puesto que apenas dormía los primeros días, y en los ratos que podía llenaba cajas y cajas de pingos y demás cosas inútiles que vamos almacenando a lo largo de los años.

En la primera semana adelgacé seis kilos, ahora mismo peso tres kilos menos que cuando me quedé embarazada. Debido a la mudanza, a los nervios, a que a los cuatro días Maya tuvo mocos y no podía apenas mamar, casi hago una mastitis. Debido a que no me dieron toda la información en el hospital casi se me infectan los puntos de la episiotomía. Y debido a todo lo que me rodeaba y me estaba ocurriendo en esas dos primeras semanas, estuve a punto de caer en una depresión, las lágrimas a escondidas eran el pan de cada día.

Pero todo ha salido bien. Ya no lloro. La cicatriz está perfecta. Y estamos intentando que mis pechos produzcan la leche necesaria para no darle biberón. Ella colabora encantada, le encanta la leche materna, siempre sonríe mientras mama.

Ahora ya nos vamos conociendo, ella es exigente, demanda mucha atención, le encanta la fiesta y estar rodeada de ruidos y gente, y cuando tiene hambre llora como si la partiesen en dos. Todo tiene que ser cuando ella diga. Pero después te sonríe y es preciosa.

Mis preciosos niños...



6 jun 2013

Power

Se dice, se comenta, que las personas que consiguen obtener el poder son muy reacias a soltarlo, que desean mantenerlo incluso a costa de lo que sea. El poder emborracha, pero sólo a las personas que quieren estar ebrias.

Soy delegada sindical, lo que significa que represento a mis compañeros frente a la empresa. Sus necesidades son las mías, así que no cuesta ponerse en el pellejo de otros. Aunque nunca llueve a gusto de todos y las críticas por nuestro trabajo siempre estén ahí. Pero lo llevo con orgullo, me gusta pensar que lo que obtenemos nos beneficia a todos y que no buscamos una gratificación personal. Personalmente me guío por una premisa que he compartido con mis compañeros sindicalistas: el día que de nuestras acciones se derive un perjuicio para nuestros compañeros, dimitiré. No podría soportarlo, no quiero ser responsable de algo así, no me parecería justo. Para mí la responsabilidad es inmensa, crean o no crean en mí, me critiquen o no, pero mis actuaciones a ese nivel nunca deberían ser cuestionadas por mí misma. Eso es lo que yo creo. Y siento.

Pero hay personas y personas, claro. Este año son las elecciones sindicales, y se está notando, sobre todo en determinadas personas que para conservar el poder (¿poder?, mejor hablar de estatus) o estatus son capaces de cualquier cosa, incluso de vender a sus propios compañeros. Y esa gente me da asco. Vence con tu trabajo, con tu carisma, e incluso puedo aceptar que se venza con mentiras, pero intentar vencer masacrando todo lo que representas, y por lo que te eligieron en su día. Asco es poco.

Personalmente el poder no me interesa, demasiada responsabilidad, demasiado estrés, no me convence...pero eso lo digo ahora, sabiendo que lo que tengo no se le parece, casi ni se le aproxima. Puede que si lo tuviese, también me emborrachase, y quisiera seguir con la fiesta y evitar a toda costa la resaca. Pero sé que el asco siempre estaría ahí.

5 jun 2013

Experience

Sigo aburriéndome, pero ahora con un calorazo de muerte que me impide salir a pasear a menos que sea a las ocho de la mañana. Así que toca casa, que tampoco es que me queje demasiado (sigo con la lectura a tope), pero todo tiene un límite.

He estado experimentando. Me he conectado a un chat de vez en cuando. Había chateado con anterioridad, ya hace años, y cuando lo dejé fue porque no creía que fuese a encontrar a alguien mínimamente interesante para charlar. Obviamente, esta vez se ha vuelto a confirmar la premisa, salvo una excepción, todos te hacen el test de compatibilidad: ciudad, edad, estado civil, trabajo, y aspecto físico. A mí esto me hace mucha gracia, porque creo yo que para hablar a través de una pantalla no necesitas tantos datos, aparte de las consabidas mentiras en las que todo el mundo incurre, o puede incurrir. Y otra cosa que me deja patidifusa es que según tus respuestas podrás hablar o no. Si eres de una ciudad lejana, seguramente pasarán de ti, si la diferencia de edad es de unos 10 años te preguntarán si te importa (mientras seas inteligente y no cometas faltas de ortografía, sin problema), como si la diferencia de edad fuese un impedimento para mantener una conversación. Y cuando llegas a estado civil, si dices casada, la pregunta inmediatamente posterior es: ¿y te va bien con tu marido? Si le dices que te va bien, muchos pasan de ti, y si dices que te va mal, ya tienes rollito asegurado. El trabajo no suele ser un problema, y si no te lo quieren decir es que son polis o algo así. Y lo del aspecto físico, bueno, eso es lo peor. No sé por qué buscan a los modelos en las discotecas, deberían buscarlos en los chats, todos son rubios, con ojos claros y cuerpazos curtidos en gimnasio. O eso es lo que dan a entender, claro. Aunque siempre hay datos sospechosos, como cuando dicen que su estatura es normal, o sea, que son bajitos. Y si te dicen que el físico no es importante, o que no son agraciados, con esos tienes charla asegurada, aunque no sé de qué tipo.

Pero lo más sorprendente es que ahora la charla está infravalorada. No, en media hora puedes quedar con un tipo desconocido para tomar un café, ver si os gustáis y follar como conejos en cualquier motel, porque claro, él tendrá pareja y tú también, y la discreción es indispensable. Y esto no es algo puntual, no, en una hora conectada podría haber conocido a cinco personas locas por tener una relación sexual. Y con una embarazada, mucho más.

Mis mínimos para charlar con alguno son la ausencia de faltas de ortografía (hola sin hache hace furor en las redes). Eso para empezar, claro. Si es capaz de mantener una conversación interesante e inteligente, si no me hace el test de compatibilidad, y si la conversación fluye, y no busca sexo, ya me tiene en el bote. Tenga la edad que tenga, sea su estado civil el que sea, y tenga el aspecto físico que tenga.

Debido a la falta de especímenes con estas características (sólo encontré uno), ya no chateo. Me replanteé la situación después de una conversación muy interesante con un chiquillo de 22 años que me preguntó si me gustaría tocarle el bíceps (carne de gimnasio), a lo que yo respondí si quería hacerme un test de IQ, y ni siquiera sabía a lo que me refería. Ahora sólo mantengo conversaciones reales con gente real, son menos estresantes y hay menos que analizar.

29 abr 2013

Mmmmmmmm

Ya no sé qué hacer. Aburrida es decir poco, ya me he leído mil libros, he visto películas, temporadas enteras de series que me apasionan, o que sólo me entretienen, me he hecho un disco con mis canciones preferidas, e incluso he empezado un almohadón de peces en punto de cruz, y eso que odio los peces. Pero ya nada funciona.

Estoy de baja desde Febrero, una amenaza de aborto y el estrés que la ocasionó me han mantenido en casa desde entonces, así que mi vida social también se ha visto afectada, puesto que de estar rodeada de unas 100 personas, ahora sólo me rodea una, que en muchas ocasiones me saca que quicio (normal, mi situación hormonal no admite tonterías).

Pero he encontrado mi salvación, la literatura erótica ha ganado una adepta.

Todo empezó con Cincuenta sombras de Grey. Nunca me había interesado ese tipo de literatura (si se le puede llamar así), pero ahora estoy enganchada. Ya me he leído unos cuantos, aunque lo mejor, sin duda, ha sido la trilogía de Caballo de Fuego, que no debería estar dentro del mismo grupo puesto que no se parece en nada, salvo por los encuentros sexuales de los protagonistas. Esta tiene acción, misterio, intriga, amor, de todo un poco. Te mantiene en vilo constantemente, y hay diversas historias dentro de la principal. Un gozo, vamos.

El problema que tienen estos libros es que te pasas el día pensando en lo mismo, en leer. Y si no, en follar. Pero por eso son divertidos, porque te cosquillean más allá del pensamiento.

Una que no me puedo sacar de la cabeza.




5 feb 2013

7 Semanas

He vuelto a pasear. La música en mis oídos, el paso acelerado, y el río a mi izquierda, tumultuoso y oscuro. Lo ideal. 

Al final, después de tantas excusas, del no tengo tiempo, y del con quien dejo al crío, no ha sido tan difícil, el caso es querer, y saber qué es lo mejor en estos momentos. 

Mi vida ha dado un vuelco. Algo tan deseado durante tanto tiempo se convirtió, en el momento de la confirmación, en pánico y terror. Ya no hay vuelta atrás, y el dicho tan famoso del ten cuidado con lo que deseas porque podría convertirse en realidad es cierto. Mientras jugamos a soñar todo es ideal, todo es fantástico y maravilloso, y no hay problemas en el horizonte, nada por lo que preocuparnos. Y cuando la realidad nos alcanza, todo eso se va al garete, la frágil seguridad en la que descansan nuestros sueños se hace añicos y sólo hay problemas que solucionar, miedo a la consecución de un fin, pánico al cambio que vendrá. Somos humanos, no sabemos lo que queremos. 

Al mismo tiempo estoy exultante. Por fin, por fin he conseguido lo que llevo tanto tiempo deseando. El deseo era tan intenso que no me permitió ver nada más, cuestiones que ahora me planteo, pero que superaré, dominaré, y solventaré, sin dudarlo. Estoy tan contenta. Volveré a los mundos de Yupi, y dejaré de hablar del trabajo. Toda una liberación. 

Ya sólo deseo que se haga real, que pase el tiempo que queda y tener entre mis brazos a mi nuevo hijo, o hija, y que tenga sus diez deditos en los pies y en las manitos, y que bostece y se quede dormido mientras lo acuno. Ya sólo quiero que estés aquí conmigo, mi amor.