25 nov 2018

Shock

Ya se acabó, mañana me incorporo. Estoy de los nervios, es lo que pasa cuando estás más de dos meses sin currar. Ya dejé la medicación y, aunque siento molestias de vez en cuando, es hora de volver a la vida real. El único problema ha sido la placa. Al parecer tengo artrosis.  Y cuando la médica me lo dijo me quedé en shock. Sigo en ese estado. Ahora tengo que reorganizar mi vida para tener tiempo para nadar o hacer pilates, o lo que sea que refuerce mi musculatura lumbar.

Y así estamos, asimilándolo y de los nervios. A. me preguntó qué me podía pasar, y yo ni siquiera supe responder a eso. Ni siquiera sé si hay más partes de mi cuerpo afectadas, aunque podría jurar que mi dolor de cadera (ese del que no hablo porque para qué) sea por el mismo motivo.

Ahora lo importante es la fuerza de voluntad, y el control. Fuerza de voluntad para reorganizarlo todo y priorizar mi salud frente al descanso y la vagancia. Y control para no pretender hacerlo todo sin ayuda, dejar que me cuiden y ayuden en determinadas situaciones, algo muy complicado para mi.

Una puta mierda. Eso es lo que hay.



3 nov 2018

Brillante


Hoy es mi cumpleaños. Cuarenta y tres. Muy bien llevados, todo hay que decirlo. Me gusta cumplir años, me gusta ser más vieja, más sabia, más curtida...lo que no me gusta es estar todo el día contestando al teléfono o dando a "me gusta" en facebook. Así que ayer quité mi fecha de cumpleaños del face. Me sentí tan bien, tan liberada, tan mala ..., y hoy salvo las personas que me conocen, que son mis amigas, nadie más dedicará un minuto de su vida a hacerme perder un minuto de la mía. Fantástico, marvellous!

Ayer vino R. a mi casa, hicimos un bizcocho de zanahoria, delicioso, nos chimpamos una botella de Lambrusco, medio peta, cena china y vimos "Campeones". Una tarde perfecta.

Hoy os muestro lo que veo desde mi balcón mientras me fumo un piti. Me siento una privilegiada. Hoy soplaré las velas con la family, y el deseo ha cambiado, que este año sea igual de increíble que el anterior. Sin lo chungo que me pasa y todo eso, claro, pero que no se me escape esta sensación de plenitud, de ilusión, de nuevas posibilidades, de futuro perfecto simple. No soy codiciosa.

Ahhhh, y me olvidaba, mi regalo de cumpleaños será un tatuaje. Estoy que no quepo en mí de felicidad! Hacía tanto que quería hacerme uno, pero por unas cosas u otras nunca me decidía, pero tengo ya la cita para principios de diciembre. Será en el antebrazo, tengo que tapar uno antiguo que apenas se nota, debieron usar una tinta de mierda, pero mejor, así me da la oportunidad de cambiar, de olvidarme de esa calavera y hacerme mi primero en color.


Precioso, verdad? Felicidad a tope!!! 

Bueno, me piro, mi hija es una petarda que no me deja en paz. Hoy solo falta mi Vikingo para la perfección. 




2 nov 2018

Infinito


Cuando estuve allí me sentí libre, pequeña, privilegiada. La inmensidad nos golpea cuando vamos de ombligo del mundo. De vez en cuando la miro para recordar, para que las pequeñas tonterías sepan en qué lugar colocarse. Fue un fin de semana increíble. Después de presenciar el infinito cumplí uno de mis sueños, también arriba de todo, al fondo, sintiéndolo al máximo, cantando sin filtros. Impresionante. 

1 nov 2018

La historia

Tengo que hacerlo rápido, crearme una rutina antes de tirar la toalla. Es por necesidad. 

Comenzaré esta historia por el principio, porque siempre hay un principio, aunque me ha llevado un rato encontrarlo. Semana Santa del 2017, cuando el lavavajillas de mi piso de alquiler dejó de funcionar. Ese fue el detonante, porque el cabrón del dueño del piso no se preocupó en absoluto de repararlo. Sí que llamó, y vinieron, y se lo llevaron, pero en septiembre nos cruzábamos con él (vivía en el mismo edificio) y siempre había una excusa en sus labios sonrientes de cabronazo. Estaba pasando de nosotros a propósito. Y ahí comenzó la búsqueda, primero de otro piso en alquiler, pero como habían subido de precio nos planteamos comprar. El 20 de octubre dijeron que aceptaban nuestra oferta por un piso antiguo pero reformado de 130 metros y vistas increíbles. Y a partir de ahí todo ha sido felicidad. 

Era viernes, el lunes me ofrecieron un descuento en mi compañía de teléfono además de una tablet por un precio ridículo. El martes me dieron un premio en el trabajo a la mejor del trimestre, y el miércoles A. encontró trabajo. Era el piso. Yo creo que es el piso. Como si un mal de ojo eterno se hubiera esfumado de repente. Felicidad a tope!

El 15 de noviembre firmamos la hipoteca y la compraventa. Tuve que hacerme cargo también de gestionar una herencia adelantada de mis padres y suegros, una ayuda indispensable para llevar a cabo tal hazaña hoy en día. 

Mientras todo esto ocurrría, en el trabajo estábamos con nuestra propia lucha: las elecciones sindicales. Elecciones que, contra todo pronóstico, ganamos. Fue increíble, una sensación indescriptible cuando dijeron que nosotras teníamos 4 delegados, que nos habían votado mayoritariamente, que todos los sacrificios, el esfuerzo, el trabajo, que había recompensa, que no lo habíamos hecho tan mal. Que las críticas sin fundamento y los ataques personales no importaban. Que confiaban en nosotras. 

En enero A. volvía a estar en el paro. Fue una suerte lo del trabajo de noviembre, pero la empresa era una mierda que pagaba tarde, mal y nunca. Yo seguía confiando, y surgió la oportunidad por un amigo de trabajar en Oslo. 14 días en Noruega construyendo el túnel ferroviario más largo de Escandinavia, 14 días en casa de descanso. Cobrando el triple de lo que cobraría en España y con todos los gastos pagados, viaje, estancia y comida. Ahí ya dejé de soñar con el Euromillón, ahí comprendí que la lotería ya nos había tocado. 

Fue complicado, no quiero mentir. Al principio estaba emocionaba porque durante 14 días yo sería la dueña y señora de todas las decisiones familiares, además no tenía que hacer comida, ni cenas elaboradas. Nos adaptábamos, los niños se adaptaban bien. Echábamos de menos a A., pero cuando volvía a casa todo era más fácil, él más participativo, nosotros más pacientes. En las distancias largas es cuando descubres el amor, el cariño, ese que pensabas que era cómodo y rutinario desaparece para impactarte uno más físico e intenso. 

Mientras tanto, yo volví a la lectura erótico-festiva, y estaba todo el día salida como el pico de una plancha, andando por la calle como si fuese una diosa hecha mortal, dándome cuenta de las miradas de los hombres y exudando sexualidad. Es lo que tienen estos libros, que te quitan todo tipo de complejos, que te hacen sentir como la protagonista de cualquiera de ellos, que te mantienen alerta ante detalles que antes pasaban completamente inadvertidos, pero eso es porque tu talante ante el mundo también cambia. Una gozada, me encanta sentirme así. 

Estas lecturas hacían que los días que A. estaba en casa fuesen apasionantes y agotadores. La unión hace la fuerza y nuestra relación se ha vuelto indestructible. Yo ya no soy la de antes, esa que soñaba y quería que todo se hiciese realidad, esa niña ya se fue. Ahora sueño, a veces, pero sabiendo que debo volver a casa, a la seguridad de mi misma, de mi familia, de mi vida. No cambiaría esto por nada, supongo que eso es lo que te enseñan los años, o la madurez, o las hostias que te metes. No sé, da igual, lo que sé seguro es que yo he cambiado. Mucho. He leído un par de entradas antes de escribir el post de ayer y no me reconozco. Menuda ingenua. Menuda idiota. 

A lo que estaba, el caso es que ahora esta todo bien, todo es genial. Estupendo. La felicidad suprema. Todo salvo yo. Bueno, yo estoy bien, creo, es mi cuerpo el que no opina lo mismo. 

Desde poco antes del verano volvieron los angioedemeas. Situaciones que mi cuerpo crea en momentos de estrés o ansiedad, imagino, y digo imagino porque nunca han sabido decirme a qué se deben, qué los provoca, así que yo he decidido después de mucho estudio sobre mí, que es por eso. Se me hinchan las palmas de las manos, las plantas de los pies, los labios, la cara, la barriga...empieza como un habón, y si no lo paro me deforma completamente, aparte del dolor de la tensión en mi piel y que tarda más de un día en desparecer la sensación. y eso tomando la medicación. 

No le di importancia, lo mejor es pasar, aunque cada día tengas alguna parte de tu cuerpo descontrolada e hinchada, lo mejor es no pensar, porque sino la angustia provoca más ataques. Y entonces, en septiembre, un día casi no podía andar, un dolor horrible en la rodilla me lo impedía. Un pinzamiento en una lumbar (mi madre había pasado por ello en verano) me provocaba tal dolor en la pierna que ni con medicamentos fuertes desaparecía. Sigo de baja. el dolor en la pierna casi ha desaparecido, sólo punzadas de vez en cuando, pero el dolor se ha trasladado a las lumbares, como si llevase un cinturón de 20 kilos agarrado a mi cintura. Y esto tomando la medicación, no quiero imaginarme sin ella. 

Y por fin llegamos a la actualidad. A la semana pasada en la que el jueves a las 11 de la noche comenzó a hincharse mi lengua. Tomé la medicación, dos pastillas a falta de una, pero a la hora casi no podía hablar de lo hinchada que estaba. Así que me vestí, y dejando a mis hijos solos en casa me desplacé hasta el PAC más cercano a que me pinchasen en vena lo que fuese, pero rápido. Estaban solos y dormidos y no sabían que yo no estaba. La inflamación bajó rápido y antes de una hora ya estaba de vuelta. Muerta de miedo. Un miedo aterrador, desproporcionado. Por qué mi cabeza hacía esas cosas? Tanto poder tiene sobre el físico? Podría ser sicosomático lo de mi espalda? Tensional? Porque hasta ahora aun no me han hecho ningún tipo de prueba para lo de la espalda, así que todo puede ser. Quiero saber si tengo algo, le dije a la doctora, porque dependiendo de cuál sea la razón las medidas a tomar para mejorar son diferentes. Y no sé qué prefiero, que sea físico o emocional. No lo sé, pero sí sé que la única forma de solucionar el problema emocional es escribiendo. Exponer las cosas sin filtros. Leerlas después de un tiempo, verlo con perspectiva. De momento creo que tengo una idea, porque las veces anteriores (porque esto no sucede todo el rato, va por rachas y en la anterior tuve que tomar medicación para la ansiedad) siempre comenzó cuando desaparecía el estrés, cuando comenzaba el reposo. Puede que esa sea la clave, que haya comenzado cuando todo se asentó. Ni idea. 

He decidido hacerlo aquí, la exposición, echar la mierda. Quizá no sea lo mejor sabiendo que todavía hay gente por ahí que lo lee. Ha sido un sorpresa, sinceramente. No sé qué hacéis por aquí. Ni siquiera yo estoy aquí. Agradecería que no hubiese comentarios. No hago esto para amenizaros la existencia, va a ser desagradable, os aviso. Si lo hago es porque considero que es necesario, y escribirlo en un papel implicaría que cualquiera en mi casa pudiese leerlo, y no quiero. Todo tiene su momento. 

Se acabó por hoy. Ha sido liberador, la verdad. Voy a echarme un piti mientras los protagonistas de la novela que leo ahora follan con pasión y desenfreno y me dejan con las ganas. Otro día os cuento el truco de estos libros. 

Un beso, supongo...

Qué hay de nuevo, amigos!

Bueno, pues aquí estoy, a las tantas de la madrugada, con mi hija durmiendo a mi lado, y teniendo que esperar cuarenta y cinco minutos a que el ordenador decida encenderse y conectarse al wifi, que como lo tengo en un armario debe estar enfadado.

Tengo que volver a practicar, porque hay palabras y acentos que fijo que se me escapan. Hace mucho que no hago más que una lista de la compra, pero esas me quedan bordadas.

Iba a escribir sobre muchas cosas hoy, pero el ordenador, al parecer, ya no es mi amigo y son las 3, y mañana tengo niños para mi sola. Todo el día. Así que hoy solo diré que me parece fatal que le hayan quitado la tilde a "solo", y que me emocioné como una idiota cuando grabé mis dos primeros discos de Depeche Mode en un cd para escuchar en el coche. Los había echado de menos. Esa soy yo, la que ha cantado esas canciones a voz en grito. Hoy las escucho y siguen pareciéndome excepcionales. Lo que te gusta de verdad nunca caduca. En otro momento hablaré de lo que me ha llevado a teclear el ordenador otra vez. Es como si entrara en bucle. Puro baile.

Un beso.