26 oct 2011

Contigo

Todavía no te había escrito, no me había dirigido a ti de esta manera, cariñosa, sensual, delicada y expectante. Dejando de lado todo lo demás, saboreando de ti hasta el último aliento.
No llegarás a leerlo, no llegarás a saber lo que me produce, a ratos, tu cercanía. El deseo húmedo que me recorre cuando te miro y recuerdo, cuando te miro y olvido, cuando te miro y te veo de nuevo. A ti. Al de siempre. Al nuevo. Al que está a mi lado cada noche, al que me recorre con sus manos, grandes y fuertes. Al que me busca con sus labios entreabiertos, al que se desliza sobre mí con su lengua.

Dejando de lado todo lo demás, te echo de menos en las mañanas enervantes. Anhelo tu contacto constante, y te espero, entreabierta, imaginando el momento de llegar hasta ti (de que llegues hasta mí).

Dicen que hay fases, y dejando de lado todo lo demás, puedo decir que me quedo con ésta, con la buena, con la única válida entre tú y yo. Con la que me hace sonreír y genera esas chispitas en la mirada. Con la que nos corresponde por todo lo vivido (y todo lo perdido). Con la que se sueña en los peores tiempos.

Contigo. 


3 oct 2011

Prisas

Debería escribir con más tiempo, más relajada, pensando en lo que voy a decir, pero es imposible, porque si lo pienso mucho no lo escribo, y si me relajo demasiado no escribo, y si tengo tiempo me enrollo y no escribo, así que ahí va, todo de carrerilla, sin pensar y de los nervios, que será la única manera de que salga algo de estos deditos lindos que están en huelga desde hace ya mucho.

Y ya me tengo que ir, a buscar al peque a Defensa Personal, y aún tengo que hacerle la merienda, aghhh, y me pilla el toro, para variar.  Sólo espero a que venga el mal tiempo, a que llueva y haga frío, para poder descansar en casita y relajarme, y pensar y tener tiempo para escribir con más tiempo. El cuento de nunca acabar.