2 nov 2018

Infinito


Cuando estuve allí me sentí libre, pequeña, privilegiada. La inmensidad nos golpea cuando vamos de ombligo del mundo. De vez en cuando la miro para recordar, para que las pequeñas tonterías sepan en qué lugar colocarse. Fue un fin de semana increíble. Después de presenciar el infinito cumplí uno de mis sueños, también arriba de todo, al fondo, sintiéndolo al máximo, cantando sin filtros. Impresionante. 

No hay comentarios: