24 abr 2011

La línea del destino

Lo he intentado de verdad. Cada día. Hay días que funciona, y hay días que no. No busco nada en particular, por eso no entiendo por qué no puedo conformarme, ¿tan difícil es asumir la vida que llevo?

Considero que mis circunstancias no son mejores ni peores que las de los demás. No deseo cosas inalcanzables, no deseo más posesiones; estaría bien disponer de más dinero, pero no es algo que me quite el sueño. Tampoco quiero desprenderme de lo que tengo, no hay ansias de libertad total ni expectativas de un cambio en ese sentido. No es que sea infeliz, siento como si me faltase algo, pero ni siquiera sé qué es.

Ayer leía un libro ya muy viejo que se llama "Quién soy yo. Quién eres tú". Un libro que leí bastante cuando estaba en el Instituto, pero que ahora me parece estúpido e infantil. Uno de los capítulos versa sobre la quiromancia, y cuenta que las líneas de la mano izquierda nos hablan de nuestro destino, de nuestra herencia genética, de las cualidades que la naturaleza ha puesto en nuestras manos. Las líneas de la mano derecha son el libre albedrío, la utilización que hacemos de las cualidades que nos han sido dadas desde el nacimiento. Así, si las líneas de ambas manos son iguales es que hemos aprovechado al máximo esas cualidades y, en cierto modo, estamos cumpliendo con nuestro destino. Y si las líneas no son iguales pueden darse dos situaciones, o que hemos superado nuestras inclinaciones naturales, o que las hemos aniquilado.

Las diferencias entre mis manos me hacen reflexionar. No estoy muy dispuesta a creer que las líneas de nuestra mano tengan un significado mayor que las arrugas que nos invaden o que los lunares que nos marcan, pero si esa creencia me hace despertar a un destino ya escrito pero no aprovechado, ¿qué hay de malo en ello? Siempre sabré que la base está en una mentira, pero de las mentiras, a veces, salen grandes verdades.

http://www.youtube.com/watch?v=DHb-VeogfnI


9 abr 2011

La libreta

Me hace feliz, escribir me hace muy feliz. Me siento como cuando iba a nadar, como si ya no tuviese nada más que hacer, como si ya hubiese cumplido. Y siento las mariposas, como cuando te gusta alguien, mariposas que aletean dentro de mí emocionadas de haberlo conseguido, sin plantearse si es bueno, malo o regular, sólo orgullosas de haberlo conseguido. Una vez más. Un relato terminado, un reto superado.

Oh sí, escribir me hace muy feliz. Ahora lo sé. 



Por si os apetece practicar:

http://www.abogados.es/microrrelatos/index.asp
http://www.elcultural.es/blog/blogcoment.aspx?ID=15&msj=19793#comentarios
http://www.escueladeescritores.com/concurso-cadena-ser#instrucciones

4 abr 2011

Perfume

Hoy te olí en el súper. Mientras metía la compra en bolsas me vino el olor inconfundible de Paulo. Sólo quería aspirar la fragancia que llegaba a mí. Me trajo muchos recuerdos, y sólo al llegar al garaje pude olvidarme de ti.