Paso gran parte de mis tardes en casa. Los días que no llueve está lo suficientemente nublado como para pensar que lo hará. Pero como he vuelto a devorar libros, no me importa en absoluto.
Cuando se me acabaron los que tenía por casa me desesperé, necesitaba más: no veo apenas la tele, no toco apenas el ordenador, necesito ocupar mi mente y olvidarme de mi alrededor. Alguien tuvo la fantástica idea de la biblioteca: un nuevo mundo ante mí.
Los libros no me duran mucho, cada instante que tengo libre leo un poco, mientras fumo en la ventana, mientras el niño cena, mientras termina de hacerse la comida del día siguiente... así que si el libro es interesante me dura como mucho cinco días, todo depende del libro que sea y de las páginas que tenga.
También he hecho socio a mi hijo, la primera vez que me acompañó le dejé elegir dos libros para él y le encantó la idea de tenerlos durante un tiempo y después poder llevarse otros. Le gustan los libros desde pequeñito. Antes de tener un año siempre llevábamos libros en la silla porque era lo que más le entretenía, y hoy en día como vea un panfleto de publicidad allá va directo.
La biblioteca a la que voy es muy pequeñita. Es de barrio, la grande queda en el centro, y los libros de los que dispone son bastante limitados. De momento todos los que he elegido son bastante nuevos: El cebo , La catedral del mar, Aurora boreal, La mano de Fátima... En un principio iba con una lista, varios de Orson Scott Card (El juego de Ender y su saga me encantó), y también la saga de Los hijos de la tierra, de Jean M. Auel (El clan del oso cavernario es uno de mis preferidos), pero no tenían ninguno, así que me pasé más de una hora para elegir, paseando una y otra vez por las estanterías en busca de alguno que me llamase la atención en base al autor o al título.
Después de Ender tengo muchísimas ganas de leer ciencia ficción, el problema es que desconozco totalmente autores o libros que puedan incluirse en esa definición y que puedan ser interesantes. Supongo que este post es una petición de ayuda, si alguien puede darme títulos o autores se lo agradecería. Sé que podría buscarlos por mi cuenta, pero siempre es mejor empezar por los mejores, y estoy segura de que alguno de los que pasais por aquí puede darme alguna pista.
21 nov 2010
14 nov 2010
xxxooo
No sabía que naciamos sin lunares. Lo supe cuando apareció el primero, en tu brazo. Y yo te lo señalaba y tú te lo retorcías para poder ver ese punto negro, orgulloso de tenerlo. El siguiente en la nuca, y ahora dos más en la cara. Son cuatro años, y estoy pensando que a este paso puede que algún día te invadan, como creo que hacen conmigo. El hijo de la luna.
Tampoco sabía que cada día te querría más. Lo oyes mucho, pero nunca te paras a pensar en ello. No es algo instantáneo, al principio no nos conocíamos, pero claro, tú no lo recuerdas. He pensado, que cuando hayan pasado unos cuantos años, puede que mi corazón reviente de lo lleno que esté, a este ritmo es una posibilidad.
Pensé que estaría preparada para tus preguntas, para cualquier pregunta que me hicieras, pero explicarte por qué las cosas se acaban fue un reto increíble, o los ciclos lunares porque a la luna le faltaba un cacho. Aunque la facilidad de por qué siempre ganan los buenos me da esperanzas. Ya sé que tendré que estudiar para estar a la altura, pero seguro que merece la pena.
Y me gusta tu risa y tu sonrisa, y tu obsesión por ganar que intento frustrar. Y las veces que te paras a pensar después de que contesto alguna de tus preguntas para volver a preguntar al minuto siguiente. Y me encanta tu vitalidad, tu fuerza y tu valentía. Pero eso es muy tópico. Me gusta cuando me mientes y yo te pillo, porque mientes fatal. Y me gusta que seas como yo por las mañanas, que lo mejor es ni mirarnos.
Y los besos y los abrazos. Y cuando me dices "mamá".
La cantamos a duo...
y me gusta.
Tampoco sabía que cada día te querría más. Lo oyes mucho, pero nunca te paras a pensar en ello. No es algo instantáneo, al principio no nos conocíamos, pero claro, tú no lo recuerdas. He pensado, que cuando hayan pasado unos cuantos años, puede que mi corazón reviente de lo lleno que esté, a este ritmo es una posibilidad.
Pensé que estaría preparada para tus preguntas, para cualquier pregunta que me hicieras, pero explicarte por qué las cosas se acaban fue un reto increíble, o los ciclos lunares porque a la luna le faltaba un cacho. Aunque la facilidad de por qué siempre ganan los buenos me da esperanzas. Ya sé que tendré que estudiar para estar a la altura, pero seguro que merece la pena.
Y me gusta tu risa y tu sonrisa, y tu obsesión por ganar que intento frustrar. Y las veces que te paras a pensar después de que contesto alguna de tus preguntas para volver a preguntar al minuto siguiente. Y me encanta tu vitalidad, tu fuerza y tu valentía. Pero eso es muy tópico. Me gusta cuando me mientes y yo te pillo, porque mientes fatal. Y me gusta que seas como yo por las mañanas, que lo mejor es ni mirarnos.
Y los besos y los abrazos. Y cuando me dices "mamá".
La cantamos a duo...
y me gusta.
6 nov 2010
2
Hoy ha sido un buen día. Un día de esos que sabes que van a significar algo. Un día de esos en los que tomas una decisión que sabes que va a afectar al resto de tu vida, y que sabes que no modificarás. No se trata de un reto, esta vez no, no es un "vamos a ver si lo consigo", es un "sólo puede funcionar así".
Estoy pletórica. Pero sobre todo estoy asustada. ¿Y si no lo consigo? No puedo fallar, esta vez no. Además el reto me atrae, obviamente, pero no es el fin último. Eso también me atrae, sin duda.
Uffffffff. Se acaba la canción que estoy escuchando con los cascos. No de los que se meten en los oídos (menuda incomodidad), de los de la oreja dentro. Escucho a Vetusta Morla. Otra vez. "Un día en el mundo". Me gustan todas, algo increíble hoy en día para mí. Pero mi reproductor no reproduce todo seguido, tengo que abrir canción por canción. Supongo que mi reproductor (me gusta la dificultad de esta palabra) sabe hacerlo, la que no sabe cómo hacer que él lo haga soy yo. Y entre canción y canción consigo escribir un poco, pero en seguida tengo que poner otra canción, oigo a mis vecinos, con los cascos puestos, discutiendo y hay que darle al play. Y así es imposible escribir, porque me gusta, claro, y tengo que escucharlo.
Lo conseguiré, sé que lo haré porque siempre consigo todo lo que depende de mí misma. Y en esta ecuación no hay nadie más, sólo yo, una y otra vez repitiendome, pero sin tomar la decisión acertada y única. Y lo mejor es que estoy casi segura de que no lo echaré de menos. Que lo que deje atrás no será sólo eso, sino también la parte de mí que no me gusta. Desprenderme de parte de mi inevitabilidad.
Y otra canción, y así no puedo escribir, ni siquiera pienso porque estoy cantando en mi cabeza, no digo lo que digo ... Quizá debería dejarlo para otro día. Quizá debería concentrarme sólo en una cosa. A veces no soy yo, busco un disfraz mejor.... Pero ya que estoy, mejor aprovechar. La piel cuarteada, la miel en los labios, las piernas enterradas... Si por lo menos bajasen la voz un ratillo, una colaboración con la causa. ¿Tendré que convertirme en ONG?
Casi que lo dejo así, no quiero volverme loca.
Me encanta esta canción...
Estoy pletórica. Pero sobre todo estoy asustada. ¿Y si no lo consigo? No puedo fallar, esta vez no. Además el reto me atrae, obviamente, pero no es el fin último. Eso también me atrae, sin duda.
Uffffffff. Se acaba la canción que estoy escuchando con los cascos. No de los que se meten en los oídos (menuda incomodidad), de los de la oreja dentro. Escucho a Vetusta Morla. Otra vez. "Un día en el mundo". Me gustan todas, algo increíble hoy en día para mí. Pero mi reproductor no reproduce todo seguido, tengo que abrir canción por canción. Supongo que mi reproductor (me gusta la dificultad de esta palabra) sabe hacerlo, la que no sabe cómo hacer que él lo haga soy yo. Y entre canción y canción consigo escribir un poco, pero en seguida tengo que poner otra canción, oigo a mis vecinos, con los cascos puestos, discutiendo y hay que darle al play. Y así es imposible escribir, porque me gusta, claro, y tengo que escucharlo.
Lo conseguiré, sé que lo haré porque siempre consigo todo lo que depende de mí misma. Y en esta ecuación no hay nadie más, sólo yo, una y otra vez repitiendome, pero sin tomar la decisión acertada y única. Y lo mejor es que estoy casi segura de que no lo echaré de menos. Que lo que deje atrás no será sólo eso, sino también la parte de mí que no me gusta. Desprenderme de parte de mi inevitabilidad.
Y otra canción, y así no puedo escribir, ni siquiera pienso porque estoy cantando en mi cabeza, no digo lo que digo ... Quizá debería dejarlo para otro día. Quizá debería concentrarme sólo en una cosa. A veces no soy yo, busco un disfraz mejor.... Pero ya que estoy, mejor aprovechar. La piel cuarteada, la miel en los labios, las piernas enterradas... Si por lo menos bajasen la voz un ratillo, una colaboración con la causa. ¿Tendré que convertirme en ONG?
Casi que lo dejo así, no quiero volverme loca.
Me encanta esta canción...
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