Se dice, se comenta, que las personas que consiguen obtener el poder son muy reacias a soltarlo, que desean mantenerlo incluso a costa de lo que sea. El poder emborracha, pero sólo a las personas que quieren estar ebrias.
Soy delegada sindical, lo que significa que represento a mis compañeros frente a la empresa. Sus necesidades son las mías, así que no cuesta ponerse en el pellejo de otros. Aunque nunca llueve a gusto de todos y las críticas por nuestro trabajo siempre estén ahí. Pero lo llevo con orgullo, me gusta pensar que lo que obtenemos nos beneficia a todos y que no buscamos una gratificación personal. Personalmente me guío por una premisa que he compartido con mis compañeros sindicalistas: el día que de nuestras acciones se derive un perjuicio para nuestros compañeros, dimitiré. No podría soportarlo, no quiero ser responsable de algo así, no me parecería justo. Para mí la responsabilidad es inmensa, crean o no crean en mí, me critiquen o no, pero mis actuaciones a ese nivel nunca deberían ser cuestionadas por mí misma. Eso es lo que yo creo. Y siento.
Pero hay personas y personas, claro. Este año son las elecciones sindicales, y se está notando, sobre todo en determinadas personas que para conservar el poder (¿poder?, mejor hablar de estatus) o estatus son capaces de cualquier cosa, incluso de vender a sus propios compañeros. Y esa gente me da asco. Vence con tu trabajo, con tu carisma, e incluso puedo aceptar que se venza con mentiras, pero intentar vencer masacrando todo lo que representas, y por lo que te eligieron en su día. Asco es poco.
Personalmente el poder no me interesa, demasiada responsabilidad, demasiado estrés, no me convence...pero eso lo digo ahora, sabiendo que lo que tengo no se le parece, casi ni se le aproxima. Puede que si lo tuviese, también me emborrachase, y quisiera seguir con la fiesta y evitar a toda costa la resaca. Pero sé que el asco siempre estaría ahí.
3 comentarios:
Preciosa C.,no puedo creer que tengas ya a tu pequeña en casa y no quieras celebrarlo con nosotras...Un beso para las dos,
P./
Hola, P, aun no la tengo ni en casa ni en ningun lado. Desde ayer estoy ingresada pero las contracciones pararon por la noche. Ahora, cuando pase el médico, le pediré que me deje ir a casa, porque hoy es el cumple de mi niño. Y si no me dejan marchar que me aceleren esto un poco, porque es desesperante estar aqui metida sin niña, sin contracciones, estando perfectamente bien.
Seguiremos informando...
Un beso
Vaya por dios,cuánto siento tu desesperación.Espero que consigas todo:celebrar el cumple del pequeño tan contenta,y una espera muy cortita poder abrazar a la niña.Suerte,chica valiente,
Un abrazo.
P.
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