Hola,
Tendría que leer, debería leer un libro, obligarme a leerlo y ser constante, pero desde la trilogía de Millenium ninguno me ha enganchado para dejarme sin vida más allá de la historia que está escrita. Necesito una sobredosis de lectura, de aventuras, intrigas, tensiones, amores, sexo, algo que me deje sin aliento y que provoque que nada más importe a lo largo del día (y de la noche). Pero en vez de hacer lo que debería, hago sudokus.
Cuando hice un sudoku por primera vez me pareció sencillo, y todos los que hice después, también, por eso no les volví a dedicar ni un segundo de mi vida, hasta ahora. Compro el periódico Público todos los viernes y prácticamente todos los sábados, y como soy muy ordenada tengo, ahora mismo, unos cinco por casa doblados por la página de los pasatiempos. Hay dos sudokus, el fácil y el difícil. Me pongo con el fácil, estoy una hora, voy al parque, baño al niño, le hago la cena, en cada mínimo segundo disponible le doy un repaso hasta que.. por fin encuentro el número correcto que va en la casilla adecuada y... bingo, todo cuadra y se acaba. De media me lleva una tarde terminar sólo uno de los fáciles, y ya los terminé todos. Hoy estoy orgullosa de mí misma, he terminado el difícil, como si hubiese escalado el himalaya de los sudokus, porque el fácil ya es complicado, y con el difícil llevaba desde ayer por la noche, pero sé que cuánto más me obceco, menos posibilidades tengo de encontrar la solución.
Estoy enganchada, hasta que me aburra, o los termine en un suspiro, puede que entonces, si hay suerte y tengo ganas, me dedique otra vez a las letras.
Un saludo.
En el coche...
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