Hola,
Me he cambiado de piso, y como no está amueblado hemos tenido que ir a comprar muebles y más muebles para poder almacenar todas las cosas inútiles (ahora muchas menos) que tenemos.
Hemos dejado de último el mueble del salón, y como no queremos recargarlo demasiado buscamos algo muy específico (pequeño). En la tienda de muebles nos atiende una chica dicharachera y (piensa ella) buena vendedora:
- Perdona, ¿podrías atendernos un momento? Queremos preguntarte si tienes un mueble en otros tonos.
- Desde luego, por supuesto. Pero mira, está ahí
- No, no, el mueble está allí.
- Ja, ja, no el mueble, digo tu..., tu...., tu colega..., tu pareja..., compañero, como lo llaméis ahora.
- ¿Mi marido?
- Bueno.., sí eso.
Me reí lo que no está escrito durante el resto de nuestra conversación, por supuesto mi risa era interior, tampoco quería hacerla sentir más incomoda de lo que ya estaba.
Me reí mucho también cuando lo comenté con mi familia y amigos, puesto que mis "pintas", o, más bien, nuestras "pintas", no nos habían proporcionado ninguna situación similar. Y también me gustó, tengo que ser sincera, puesto que sus calificativos de nuestra situación familiar me hicieron sentir muy joven, aunque esos calificativos no tengan que ver con la edad.
Hace poco fue mi cumpleaños, y una amiga me regaló un masaje energético que me dejó hecha unos zorros durante un par de semanas, aparte de los moratones por la utilización de unas "famosas" (al parecer la Paltrow las puso de moda) ventosas que te succionan la energía, según la mística que me lo hizo.
Sonaba música clásica, música que conocía aunque no sabría decir el autor:
- ¿Te gusta la música o la cambio?
- No la cambies, la música es perfecta.
- Claro, éste no es tu estilo, pero así cambias un poco.
¿Cómo sabrá ella cuál es mi estilo? me pregunté una y otra vez durante la sesión. Aunque después supuse que habría sido un comentario sin importancia entre todos los que hizo, puesto que el masaje relajante y silencioso que pensaba tener no llegó a serlo en ningún momento.
Me planteo salir disfrazada, puede que así todo cambie.
Saludos.
C.
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