Ya no sé qué hacer. Aburrida es decir poco, ya me he leído mil libros, he visto películas, temporadas enteras de series que me apasionan, o que sólo me entretienen, me he hecho un disco con mis canciones preferidas, e incluso he empezado un almohadón de peces en punto de cruz, y eso que odio los peces. Pero ya nada funciona.
Estoy de baja desde Febrero, una amenaza de aborto y el estrés que la ocasionó me han mantenido en casa desde entonces, así que mi vida social también se ha visto afectada, puesto que de estar rodeada de unas 100 personas, ahora sólo me rodea una, que en muchas ocasiones me saca que quicio (normal, mi situación hormonal no admite tonterías).
Pero he encontrado mi salvación, la literatura erótica ha ganado una adepta.
Todo empezó con Cincuenta sombras de Grey. Nunca me había interesado ese tipo de literatura (si se le puede llamar así), pero ahora estoy enganchada. Ya me he leído unos cuantos, aunque lo mejor, sin duda, ha sido la trilogía de Caballo de Fuego, que no debería estar dentro del mismo grupo puesto que no se parece en nada, salvo por los encuentros sexuales de los protagonistas. Esta tiene acción, misterio, intriga, amor, de todo un poco. Te mantiene en vilo constantemente, y hay diversas historias dentro de la principal. Un gozo, vamos.
El problema que tienen estos libros es que te pasas el día pensando en lo mismo, en leer. Y si no, en follar. Pero por eso son divertidos, porque te cosquillean más allá del pensamiento.
Una que no me puedo sacar de la cabeza.
29 abr 2013
5 feb 2013
7 Semanas
He vuelto a pasear. La música en mis oídos, el paso acelerado, y el río a mi izquierda, tumultuoso y oscuro. Lo ideal.
Al final, después de tantas excusas, del no tengo tiempo, y del con quien dejo al crío, no ha sido tan difícil, el caso es querer, y saber qué es lo mejor en estos momentos.
Mi vida ha dado un vuelco. Algo tan deseado durante tanto tiempo se convirtió, en el momento de la confirmación, en pánico y terror. Ya no hay vuelta atrás, y el dicho tan famoso del ten cuidado con lo que deseas porque podría convertirse en realidad es cierto. Mientras jugamos a soñar todo es ideal, todo es fantástico y maravilloso, y no hay problemas en el horizonte, nada por lo que preocuparnos. Y cuando la realidad nos alcanza, todo eso se va al garete, la frágil seguridad en la que descansan nuestros sueños se hace añicos y sólo hay problemas que solucionar, miedo a la consecución de un fin, pánico al cambio que vendrá. Somos humanos, no sabemos lo que queremos.
Al mismo tiempo estoy exultante. Por fin, por fin he conseguido lo que llevo tanto tiempo deseando. El deseo era tan intenso que no me permitió ver nada más, cuestiones que ahora me planteo, pero que superaré, dominaré, y solventaré, sin dudarlo. Estoy tan contenta. Volveré a los mundos de Yupi, y dejaré de hablar del trabajo. Toda una liberación.
Ya sólo deseo que se haga real, que pase el tiempo que queda y tener entre mis brazos a mi nuevo hijo, o hija, y que tenga sus diez deditos en los pies y en las manitos, y que bostece y se quede dormido mientras lo acuno. Ya sólo quiero que estés aquí conmigo, mi amor.
6 dic 2012
A base de intenciones
Esta entrada es una excusa para presentar el nuevo disco de mi hermano. Piden la máxima difusión y yo, como buena hermana, colaboro.
Todo esto comenzó cuando mi hermano y yo, allá en otra vida, nos inscribimos en la escuela municipal de música para aprender percusión. Sólo estuve un año, no recuerdo si mi hermano continuó alguno más, pero sé con certeza que tuvo profesores particulares después de aquello.
Y de ahí a montar un grupo, ya se sabe. Pura inercia.
Y ahora su primer disco. Pura envidia.
Os deseo lo mejor!
Todo esto comenzó cuando mi hermano y yo, allá en otra vida, nos inscribimos en la escuela municipal de música para aprender percusión. Sólo estuve un año, no recuerdo si mi hermano continuó alguno más, pero sé con certeza que tuvo profesores particulares después de aquello.
Y de ahí a montar un grupo, ya se sabe. Pura inercia.
Y ahora su primer disco. Pura envidia.
Os deseo lo mejor!
16 nov 2012
Mariposas
Lo miro dormir, y el amor y la ternura me suben hasta el pecho llenándolo por completo. No pensé, ni siquiera imaginé, que estas sensaciones volverían.
Hubo un tiempo, ya hace, en el que mi mente se inundaba de pensamientos de los de pudo haber sido y no fue, de decisiones equivocadas, de arrepentimientos y de búsquedas irracionales. Pero eso ya pasó. He estado demasiado perdida durante demasiado tiempo. Y no sabía volver. Realmente no sabía cómo hacerlo, y eso me mantenía en una situación de estrés constante, con la ansiedad y la angustia pegada a mi piel. Es duro perderse y no poder encontrarse, es duro no saber dónde está tu sitio, no poder colocar nada en tu vida correctamente y equivocarte una y otra vez sintiéndote constantemente en la cuerda floja. Y siendo consciente de que estás ahí arriba, y que a la mínima te caerás. He pasado años intentando encajar las piezas del puzzle, sin conseguirlo. Nunca me había costado tanto volver a mí. Las veces anteriores (porque hay más situaciones parecidas en mi vida, aunque nunca tan confusas y duraderas) fue fácil. No tenía nada en lo que distraer mi atención. No tenía un hijo, ni un trabajo, ni amigas o amigos, ni una casa que llevar, ni un marido al que prestar atención. Sólo era yo, y todo se solucionaba en un año a lo sumo. Un año conmigo misma y mis pensamientos y mis libros. En esto creo que ya llevaba seis años. Confusa y asustada. A punto de ser engullida.
Pero ya no. No sé cómo ni cuándo, ni siquiera sé por qué. Sólo sé que ya no. Ya no estoy confusa ni asustada, ni perdida. Y no puedo creer que haya sido tan fácil. No ha habido revelaciones, ni sorpresas, nada... Sólo he dejado que todo fluya. Creo que la clave ha sido concentrarme en mi familia. En las personas que me quieren, que están ahí. Oh, ha sido tan fácil dejarme llevar por eso. Cómo no pude verlo antes. Porque en realidad no hay más. Y todo ha venido rodado, la tranquilidad, la serenidad, el placer de estar juntos, lo divertido de no hacer nada. El amor, y la ternura... Después de 16 años juntos, vuelvo a sentir todo eso y más. Y sé que tiene miles de defectos, como yo, pero me da igual. Ahora, cuando me mira sonriente, vuelven a rondar las mariposas, y siento que todo está bien. Como tiene que ser.
Esta canción sigue estremeciéndome como la primera vez.
Hubo un tiempo, ya hace, en el que mi mente se inundaba de pensamientos de los de pudo haber sido y no fue, de decisiones equivocadas, de arrepentimientos y de búsquedas irracionales. Pero eso ya pasó. He estado demasiado perdida durante demasiado tiempo. Y no sabía volver. Realmente no sabía cómo hacerlo, y eso me mantenía en una situación de estrés constante, con la ansiedad y la angustia pegada a mi piel. Es duro perderse y no poder encontrarse, es duro no saber dónde está tu sitio, no poder colocar nada en tu vida correctamente y equivocarte una y otra vez sintiéndote constantemente en la cuerda floja. Y siendo consciente de que estás ahí arriba, y que a la mínima te caerás. He pasado años intentando encajar las piezas del puzzle, sin conseguirlo. Nunca me había costado tanto volver a mí. Las veces anteriores (porque hay más situaciones parecidas en mi vida, aunque nunca tan confusas y duraderas) fue fácil. No tenía nada en lo que distraer mi atención. No tenía un hijo, ni un trabajo, ni amigas o amigos, ni una casa que llevar, ni un marido al que prestar atención. Sólo era yo, y todo se solucionaba en un año a lo sumo. Un año conmigo misma y mis pensamientos y mis libros. En esto creo que ya llevaba seis años. Confusa y asustada. A punto de ser engullida.
Pero ya no. No sé cómo ni cuándo, ni siquiera sé por qué. Sólo sé que ya no. Ya no estoy confusa ni asustada, ni perdida. Y no puedo creer que haya sido tan fácil. No ha habido revelaciones, ni sorpresas, nada... Sólo he dejado que todo fluya. Creo que la clave ha sido concentrarme en mi familia. En las personas que me quieren, que están ahí. Oh, ha sido tan fácil dejarme llevar por eso. Cómo no pude verlo antes. Porque en realidad no hay más. Y todo ha venido rodado, la tranquilidad, la serenidad, el placer de estar juntos, lo divertido de no hacer nada. El amor, y la ternura... Después de 16 años juntos, vuelvo a sentir todo eso y más. Y sé que tiene miles de defectos, como yo, pero me da igual. Ahora, cuando me mira sonriente, vuelven a rondar las mariposas, y siento que todo está bien. Como tiene que ser.
Esta canción sigue estremeciéndome como la primera vez.
5 nov 2012
Posesión
Hacía tanto tiempo que no firmaba un libro... Un año, todo un año sin tener un libro al que poner nombre. Pensé que no era importante. Al parecer me equivocaba.
Por esas cosas del destino (mi cumpleaños) me he encontrado con dos de golpe. Uffffff, uno ya está firmado y acabado. Cincuenta sombras de Grey. Puedo atestiguar como lectora ocasional de Arlequín Fuego, que es más barato comprarse un libro de esos y tienes exactamente lo mismo. En este se alarga la historia porque es una trilogía, pero es lo mismo. El mismo tipo de literatura y el mismo tipo de situaciones. Pero claro, a mí me gustan esas historias llenas de lascivia y sexo, con la incógnita del amor siempre presente, y si hay pasta, mejor que mejor. Son divertidas. Así que me he enganchado irremediablemente a la historia y estoy a la búsqueda del segundo y el tercero.
Y empezaremos El invierno del mundo. Y estoy deseando leerlo. Y firmarlo. Y ponerle la fecha en la que lo abriré por primera vez. Y un pequeño comentario que defina el día, o la sensación, o las expectativas.
Mañana.
Por esas cosas del destino (mi cumpleaños) me he encontrado con dos de golpe. Uffffff, uno ya está firmado y acabado. Cincuenta sombras de Grey. Puedo atestiguar como lectora ocasional de Arlequín Fuego, que es más barato comprarse un libro de esos y tienes exactamente lo mismo. En este se alarga la historia porque es una trilogía, pero es lo mismo. El mismo tipo de literatura y el mismo tipo de situaciones. Pero claro, a mí me gustan esas historias llenas de lascivia y sexo, con la incógnita del amor siempre presente, y si hay pasta, mejor que mejor. Son divertidas. Así que me he enganchado irremediablemente a la historia y estoy a la búsqueda del segundo y el tercero.
Y empezaremos El invierno del mundo. Y estoy deseando leerlo. Y firmarlo. Y ponerle la fecha en la que lo abriré por primera vez. Y un pequeño comentario que defina el día, o la sensación, o las expectativas.
Mañana.
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